es testigo de lo que hago,
escribo y fallo,
acierto y callo.

El eco de un susurro
príncipe, de lo absurdo,
tenue brisa divina,
que en mis pensamientos de adivina.
Caballo que libre galopa,
pensamiento que viaja viento en popa.
Secuestrando ideas absurdas;
de pensamiento, diestra; de mano, zurda.
Sálvame de esta tortura,
mi piel es blanca; mi mente, oscura,
libérales de su locura,
terrible reina sin cura.
En esta sociedad tan superficial
para mi lo metafísico es lo primordial.
Libérate de tus cadenas,
atrévete a pensar, merece la pena.
Irati Cruz
Nuestra compañera Irati, pese a llevar poquito tiempo con nosotros, se ha atrevido a escribir aquí este poema suyo, en el que refleja muy bien cómo nos sentimos muchos de nosotros en ocasiones. gracias!!
ResponderEliminarQué bonito, Irati
ResponderEliminarLa poesía es como un rayo cuando nos traspasa y decide hacerse notar. Enhorabuena Irati. Marina Ballenas
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